Mazas de la amistad

El objetivo de esta especie de guía es decorar las mazas con un coste lo más reducido posible pero con un buen acabado e infinidad de posibilidades! decorarlas con infinidad de colores simplemente partiendo de un color base. Además de poder hacerlo con materiales que pueden encontrarse fácilmente o en Internet sin necesidad de tener herramientas caras.

Pueden pintarse en aerógrafo pero para ello hace falta disponer de más herramientas como compresor de aire/aerógrafo y la técnica sea quizás un poco más compleja, aunque sí lo usaré para la aplicación de color, cosa que también puede realizarse en espray.

En este ejemplo usaré tan sólo un tono, (que no será el color definitivo) blanco y blanco metalizado (más adelante explicaré porqué) y realizaré un diseño mediante el ordenador para crear calcomanías con diferentes colores, añadiendo al final una protección contra ralladuras y otros factores que permitirán que las mazas duren toda la vida.

Así pues esta guía tendrá distintos apartados:
– Creación de la plantilla de las mazas para trabajar con el ordenador para el diseño de las calcomanías.
– Preparación y pintado de las mazas.
– Impresión y preparación de las calcomanías.
– Aplicación de las calcomanías.
– Aplicación de barniz a las mazas.

A continuación explicaré el primer paso:

– Creando las plantillas:
Antes de realizar cualquier trabajo de pintura a las mazas, saco la forma tridimensional de las mismas para poder realizar un diseño con el ordenador, de esta manera podemos hacer nuestras decoraciones a medida.
Para estas mazas utilizaré un diseño el cual se extenderá sobre toda la parte superior de la maza hasta llegar al cuello, para el mango usaré otro diseño.
Creo que no lo he mencionado todavía, estoy realizando este ejemplo sobre unas mazas conectables Amaya de 41cm fabricadas en termoplástico. Empezamos por la parte más gruesa de la maza, esta zona es la más fácil (al menos en la mayoría de mazas) ya que la forma cónica es plana.
Empezamos colocando tiras de cinta de enmascarar de esta forma:

Vamos solapando las tiras, en mi caso como se puede ver en la foto, de izquierda a derecha.

A punto de llegar al primer trozo

Es importante en el último trozo, dejar la cinta a ras del primero.

¿Alguna vez de peques habéis sacado el relieve de las monedas con el lápiz? Aquí hacemos algo similar pero con el contorno de la maza.


Resultado tras marcar los extremos de la maza con la ayuda de un lápiz.

Ahora con mucho cuidado, despegamos el primer trozo que hemos colocado, al sobreponer los siguientes trozos, éstos deben seguir en cascada, por lo que de esta forma saldrán todos juntos.

Como la forma es curva (aunque no tanto como la zona inferior de la maza) hago 3 secciones y las junto todas en un folio, que queden lo más planas posible.

Con la ayuda de un escáner y ordenador, escaneamos el papel con la plantilla de nuestra maza, ahora que ya la tenemos digitalizada, nos resultará mucho más fácil poder diseñar nuestras calcomanías que luego aplicaremos a las mazas!

Con la ayuda del programa de diseño, saco el contorno de la plantilla para así obtener la parte superior de la maza a tamaño real.

Esta es una prueba rápida sobre papel, a modo de comprobar que la longitud de la plantilla cuadre correctamente.

Recordar que necesito sacar la plantilla de toda la maza porque incorporaré un diseño completo a la misma. Me gustan las mazas que tienen algún diseño en su totalidad, por lo que mi idea es realizar ese tipo de diseños en estas mazas.
Hasta ahora quizás es un poco lioso, pero más adelante se irá viendo más claro.
Saco también las dimensiones de la zona del corte, para ello me ayudo con un pié de rey. Luego con las medidas obtenidas, diseño los círculos en el programa.

Lo más complicado de las mazas es la zona inferior, es cónica como la cabeza, pero además curva, por lo que esta sección se hará sin llegar al cuello para evitar el máximo posible las arrugas.

Seguimos el mismo procedimiento.

En este caso, dada la forma de la maza, el diseño se aplicará en 3 partes separadas para evitar así la formación de arrugas en las calcomanías, y aunque es probable que aparezcan, más adelante explicaré como solucionarlas.
Repetimos los mismos pasos para las otras partes de la maza. Resultado tras hacer las plantillas:

La imagen a lo mejor recuerda a un patrón de ropa, es más o menos similar, y ahora con las áreas delimitadas, se puede proceder al diseño mediante el ordenador.

– Preparación y pintado de las mazas:
Empezamos el proceso de preparación de nuestras mazas mediante el lijado de las líneas de los moldes ya que éstas son visibles en la zona superior y de forma longitudinal.

El lijado de las líneas se realiza bajo chorro de agua con papel de lija impermeable de grano 800. Este paso puede omitirse, de hecho, en estas mazas no quise lijar mucho porque pienso que cuando aplique el acabado, las líneas a penas se notarán, o eso espero!
Posteriormente se lavan con jabón desengrasante y se secan con papel de cocina.

Notar que compré las mazas en color rosa, no había en blanco y la elección fue porque se trata del color más claro disponible y por consiguiente, obtendremos los colores de forma más rápida, pues con una mano de imprimación será suficiente.

Tras el limpiado de las mazas, preparo con un tubo de PVC de 25mm una extensión para poder sostener las mazas mientas se aplica la imprimación/pintura. El tubo de 25mm entra perfectamente en el orificio de la maza, pero aún así, coloco cinta alrededor del tubo para que éste entre más ajustado y no se separe de la maza al moverla mientras pinto.

También cubro la bola con cinta de enmascarar, las dos razones son; no quiero añadir ningún grosor de pintura aunque ésta sea muy fina, ya que quiero que nada entorpezca la conexión de las dos mazas al unirlas, y segundo, para darme otro apoyo al manejar las mazas mientras las sujeto tras el pintado.

Estos son los colores que usaré; blanco imprimación de Tamiya, blanco de Macota y blanco metálico de Auto-Air, éste último aplicado a aerógrafo, aunque seguro lo hay en espray.

Es base agua y por tanto y según la web del fabricante, no tóxica.
¿Por qué una elección de colores tan aburrida? Como usaremos calcomanías, estos colores sólo serán la base, y explicaré más sobre esto una vez aplique las calcas.

El primer paso es aplicar la imprimación a una cierta distancia, entre 20 y 25cm (aunque el grano fino de esta imprimación y los trazos rápidos me permiten acercarme más) sin recargar la maza de pintura, recuerda que estamos creando el fundamento para la capa de color, por lo que lo que interesa es crear una base fina. Para ello en mi caso utilizo esta imprimación de Tamiya ya que proporciona un acabado muy fino y justo para lo que queremos.

Un consejo muy importante; cuando apliques la imprimación o el color, nunca desees que el color cubra a la primera, el querer tapar el color anterior puede dar con chorretones por lo que es importante tener paciencia, aplicar una capa fina, y aplicar otra posteriormente cuando la pintura seque, así conseguimos cubrir poco a poco.
Para un ejemplo sobre el pintado de estas mazas, referirse al video que subí en Youtube siguiendo este enlace.

Imprimación aplicada:

La pintura de imprimación es muy fina y no ha afectado para nada el grosor de la maza como puede verse en el logotipo y aunque se aprecie un poco el tono rosado, ya es suficiente para hacer de base para el color.

Existen muchas marcas y modelos de imprimaciones en las ferreterías, la que más recomiendo es aquella que permita un cubrimiento fino. La imprimación de Tamiya está destinada al uso en maquetas, (de ahí su tamaño reducido y por ser hobby, su precio) pero ya que las mazas no son muy grandes y estoy familiarizado con esta imprimación, es la que he usado en este caso.

Debido a su fin, no la podréis encontrar en ferreterías sino en tiendas de maquetas, pero seguro que hay imprimaciones en ferreterías que son perfectamente válidas, lo que cuenta es una aplicación cubriendo poco a poco.

Tras la aplicación de la imprimación, esperamos el tiempo que indique el fabricante para la aplicación del color, en caso de duda, esperar 24 horas.

Primero aplico blanco en espray de Macota como puede verse en el vídeo en el minuto
Luego, mediante el aerógrafo, aplico el blanco metálico, y repito lo dicho anteriormente, no tiene porque ser metálico ni tiene porque ser en aerógrafo, puede usarse un color a espray, en este caso usando el metálico quiero mostrar un pequeño truco a la hora de poner las calcomanías más adelante.

Nota sobre colores:
Si en la ferretería más cercana no disponen de espráis o colores de vuestro gusto, siempre podéis hacer vuestras compras por internet. Existen muchas páginas españolas relacionadas con el tema de pintura tanto en aerografía como en automoción. House of Kolors es una de las marcas que hace pinturas metalizadas, perladas, camaleónicas… y además también las distribuye en espray, por lo que no es necesario al 100% el uso del aerógrafo.

Utilizo la versión “coarse” de este blanco metálico o la que tiene la partícula metálica más gruesa. Esto es un pequeño inconveniente ya que los aerógrafos que utilizo son de aguja muy fina y la partícula metálica puede obstruir la boquilla, por lo que diluyo la pintura con agua hasta que la mezcla sale con mejor fluidez.

Color metalizado aplicado:

Conservo el mango de color blanco, y no de blanco metalizado, más adelante explicaré porque.

Ahora viene una parte compleja de explicar que intentaré hacerlo lo más directa posible.
Para la aplicación de las calcomanías, es muy recomendable tener una base brillante y lisa, por lo que en este caso, aplicaré una mano de barniz brillante antes de aplicar las calcas.

Bien, sobre el barniz…
Voy a usar un barniz de dos componentes, es el mismo tipo de barniz que se usa en la automoción para el pintado de coches, motos, cascos etc.

Propiedades de este barniz:
– Brillo efecto espejo.
– Resistencia a ralladuras.
– No amarillea ya que es resistente a la luz UV.
– Con aditivos, permite que flexione (por ejemplo para decorar aros sin que se resquebraje la pintura).
– Resistente a químicos como la gasolina (por eso se emplea en el pintado de coches), por lo que al ser resistente a químicos, siempre podremos poner esparadrapo o celo para un mejor agarre si se prefiere sin dañar la maza y si algún día éstos tienen que quitarse, puede aplicarse alcohol para quitar restos del adhesivo.
– No produce olor una vez seco.
– No es tóxico al tacto una vez seco.

Propiedad importante: Al ser bicomponente, es decir, al tener endurecedor, a diferencia de los espráis, seca mediante una reacción química en lugar de evaporación. ¿No os ha pasado alguna vez que pintáis algo e inmediatamente tras pintar queda genial con un brillo efecto espejo pero luego al secar ese grosor/brillo desaparece? Eso se debe a que gran parte desaparece durante el secado debido a la evaporación.
El barniz bicomponente seca tal cual lo ves, y por consiguiente permite cubrir la superficie con un mayor grosor y proteger las mazas aún más si cabe.

Los dos puntos negativos son:
– Tóxico en su aplicación; hay que protegerse muy mucho, máscara y lugar muy bien ventilado.
– Precio (según se mire, ya que cunde bastante).
– Requiere de aerógrafo/pistola y compresor para su aplicación, aunque hay equivalencias en espray con alto brillo, aunque no son 100% este tipo de barnices.
De todas formas, estos barnices brillantes a espray, son perfectamente válidos para este caso, por lo que como he dicho anteriormente, el uso del aerógrafo no es 100% necesario.

Existen muchas marcas de barnices 2k (o bicomponentes) yo uso una que lo embotella en cantidades pequeñas por el tema del modelismo, pero al final de la guía uso otro ya que éste se me acabó justo al barnizar las mazas. Son todos más o menos iguales, algunos tendrán propiedades un poco distintas a otras o secados más rápidos o lentos, algunos no hace falta aplicarles diluyente y otros sí.

En la foto anterior, hay una lata pequeña que contiene aditivo anti silicona.
No voy a entrar mucho en lo que el anti silicona hace, pero su función es evitar la aparición de mini cráteres en la superficie al aplicar el barniz y que se deben por varias causas como contaminación de la pieza por contacto con las manos (huella) o por contaminación del sistema de aire (agua o aceite en el calderin del compresor etc).

Añadiendo un par de gotas, nos curamos en salud de que ese fallo no aparezca!
La proporción de mezcla según este fabricante es, 10 partes barniz, 5 partes endurecedor, 1 parte diluyente, o lo que es lo mismo, 100% barniz, 50% catalizador, 10% diluyente, o lo que es lo mismo… 20ml barniz, 10ml endurecedor, 3ml diluyente.

Aplicada queda la mano (sin cargar) de barniz, dejando una superficie brillante lista para colocar las calcomanías!

– Imprimiendo y preparando las calcomanías:

Bien, ya hemos preparado nuestras mazas, hemos aplicado imprimación, color y luego una ligera capa de barniz para un mejor asentamiento de las calcomanías.
Ahora es el turno de imprimirlas!

Para ello, utilizo un papel especial que podéis encontrar bajo nombres como “papel de calcomanías”, “decal water transfer” o “waterslide decal paper”. Estos papeles pueden encontrarse por Internet, recientemente encontré una buena oferta ya que para mi trabajo, tan solo los utilizo de prueba.

Se aplican al agua y a nivel casero, hay dos tipos; el blanco y el transparente, ambos tipos pueden ser; o bien para tinta o para láser (prestad atención en esos detalles a la hora de comprarlos).
Espero que en esta foto pueda explicar las diferencias de ambos papeles:

Como puede verse, el papel transparente sólo sirve para superficies blancas, aunque la superficie sea de un color claro, nuestro diseño impreso adoptará la tonalidad del color base. La ventaja es que podemos “jugar” con los colores.

Por ejemplo, si aplicamos un color como blanco metálico debajo, al colocar la calcomanía encima, las partículas metálicas modifican los colores del diseño convirtiéndose éstos en colores metálicos que es lo que ha sucedido como esperaba en estas mazas, a mayor grosor de partículas más vistoso es el efecto metálico.

Es algo parecido a los colores candy o perlados, aplican una base de color con propiedades metálicas y luego aplican un color que es semitransparente, con lo cual el color final adopta las características del color de fondo.

Así pues, podemos incluso hacer logotipos dorados imprimiendo una calcomanía de “color oro” y teniendo el blanco metálico debajo. Si no tenemos blanco metálico pero tenemos gris metálico, podemos tener buenos resultados aunque quizás sea una buena idea imprimir el diseño con unos colores mucho más claros ya que estos se oscurecerán una vez sobre el color gris.

La calcomanía de papel blanco tiene la ventaja de que disponemos del color blanco si la superficie es en su totalidad oscura.

No suelo usar la calcomanía de fondo blanco, porque prefiero tener blanco como base en la propia superficie, si necesito que el logotipo muestre blanco, me valgo del color base, luego las partes oscuras salen igual si se imprimen en el propio diseño y quedan igual con fondo blanco.

Una vez tenemos el diseño listo para imprimir, debemos ajustar la impresora para que imprima con la mayor calidad posible, configurar el tipo de papel como fotográfico e imprimir en alta calidad.

No entraré en muchos detalles de cómo he realizado el diseño, encontré una imagen que me gustó, pero la flor tenía las hojas cortadas por lo que edité la imagen e incorporé un fondo distinto.

Encontré una textura que imitaba el mármol y tras filtrar la imagen añadiendo algo más de tonalidad, decidí que sería original tener el mango como si fuera mármol de colores.
Es importante que el extremo del diseño, sea el mismo que el comienzo del otro extremo, ya que la maza es circular y ambos extremos se encuentran uno con otro.
Bien, tenemos el diseño impreso, ¿ahora qué?

Antes de explicar cómo aplicar las calcomanías, me gustaría explicar de forma muy básica en qué consisten: las calcomanías se imprimen sobre un papel que hace de soporte, la tinta queda encima del papel, por lo que hay que “sellarla”, para ello se utiliza un barniz brillante.

Una vez aplicado el barniz sobre el papel y esperado hasta su secado, colocamos la calcomanía en el agua y el papel se desprende de la capa de barniz, llevándose a la vez la tinta.

Si no fijamos la tinta con barniz, cuando coloquemos la calcomanía en agua, la tinta se escurrirá.
Para fijar la tinta, usaremos un barniz brillante en espray, también podemos usarlo para barnizar las mazas en el paso final, por lo que este es un producto nos hará un par de funciones para nuestras mazas.
Yo uso este:
Es de la marca Duplicolor y me va muy bien, a pesar de que en las instrucciones especifican un tiempo de secado, he podido comprobar que seca muy rápido, es un barniz brillante acrílico.

Compré uno de otra marca y la verdad que el secado fue realmente muy lento (creo era de Montana colors). También decir que este barniz permite una buena elasticidad a las calcomanías lo que es muy positivo cuando hay que hacer cuadrar las calcas en contacto con otras y es necesario estirarlas un poco.

Aplicamos una capa de barniz al papel, como puede verse; en el lado izquierdo el barniz recién aplicado mantiene una capa gruesa, pero como se ve en el lado derecho, tras secar y evaporarse, su grosor disminuye y puede apreciarse más la textura del papel. Al final parece como si fuera una fotografía.

– Aplicando las calcomanías:
Cortamos nuestro diseño a ras, no hay problema si no cortamos 100% a ras, si cortamos un poco de papel blanco no pasa nada, ya que éste es transparente una vez se retire la calcomanía.

Llenamos un plato con un poco de agua, es importante que ésta esté templada, de este modo, la calcomanía saldrá antes y estará menos tiempo en el agua, cuanto más tiempo en el agua, más riesgo de que se dañe la tinta.

Podemos ver como se empieza a despegar la calcomanía

Importante, sin retirar por completo la calcomanía del papel base, la situamos en el lugar que queremos ponerla y poco a poco con los dedos, nos ayudamos para ir colocándola en su sitio y a la vez, retirándola del papel base.

Las calcomanías por si solas no se asientan bien en superficies curvas, por lo que debemos usar un producto especial para ablandarla y reducir así las arrugas.
Calcomanía recién colocada sin ablandar:

Utilizo el Mr.Mark softer, este producto quizás no se encuentre por aquí ya que lo compré por Internet en una tienda de Japón hace años, pero hay otras alternativas válidas y fáciles de encontrar en tiendas de modelismo, algunas alternativas son:

De la marca MicroScale (Micro Sol) y de la marca Vallejo (Decal Medium), siendo ésta última, de marca española.
Aplicamos el ablandador de calcomanías (o comúnmente llamadas calcas) sobre las mismas:

Y presionamos un poco con papel de cocina. En ocasiones, también podemos humedecernos la yema del dedo índice con el ablandador de calcas y presionar sobre bordes donde se hayan arrugas, ya que el dedo al ser blando permite que la calca se adapte a la forma de la superficie.

La calcomanía se ablanda y ya no presenta las arrugas. También podemos ayudarnos con un secador para acelerar el proceso de secado del ablandador y poco a poco suavizar la calcomanía sobre la superficie, repetimos el proceso hasta que la calca esté adherida por completo sin arrugas.

En ocasiones, pueden aparecer burbujas de aire, por lo que con la ayuda de una aguja, las pinchamos y sacamos el aire, aplicamos un poco de producto ablandador y eliminamos la burbuja de aire.
Es importante no repetir el proceso muchas veces (ablandador, secador, presionar, ablandador, secador, presionar…) ya que llegaría un punto en el que la calcomanía se desharía por completo.

Hay que ir con cuidado cuando las calcomanías se ablandan ya que éstas se vuelven muy delicadas y una vez ablandadas, es muy difícil reposicionarlas, por lo que sólo deben ablandarse cuando están en el lugar definitivo.
Se vuelven tan finas que incluso se sigue apreciando el relieve de la marca en la maza:

Al cabo de unas horas, las calcomanías se asientan por completo, y podemos notarlo porque han quedado completamente adheridas a la superficie.

En mi diseño cometí un error, pero a su vez, resultó ser mejor ya que me permitió una unión más precisa en el momento de juntar el diseño en la maza.
Este es el espacio que quedaba:

Corté trozos pequeños de cinta de enmascarar y seguí el mismo procedimiento que a la hora de obtener la plantilla, es decir, forré la zona blanca con la cinta de enmascarar.

Tras escanear la plantilla en la zona de la unión, hice otra calcomanía con la textura del extremo siguiendo la forma de la plantilla:

La zona del corte no fue la más difícil, pero sí me costó un poco más de hacer la calcomanía con el ordenador.

El programa de retoque fotográfico no me permitía hacer un círculo de una imagen plana, por lo que también utilicé un programa 3D para obtener la cara superior del anillo central y borde superior.

La impresora que utilizo es una sencilla, normal y corriente, tinta multifunción con escáner, por lo que vuestras calcomanías también deberían salir muy bien cuando imprimimos con los mejores ajustes posibles (seleccionado papel tipo foto, alta calidad).

Colocamos la calcomanía del mango de forma que primero se coloca un extremo sobre la maza, y luego se va girando ésta a la vez que retiramos el papel base y colocamos la calcomanía en su sitio poco a poco.

Por último, antes de dar la capa de barniz que sellará las calcas, pinto con pincel una línea dorada alrededor del final de la textura del mango para rematar el cambio de color al rosa original de la maza. Recordad que no he querido pintar la bola ya que ésta debe encajar perfectamente dentro de la otra maza en caso de juntarlas.

Si la calcomanía del mango ha sobrepasado la zona blanca y se coloca sobre la rosa, al ser el rosa más oscuro que el blanco, la calca se ve más oscura, por lo tanto una forma de eliminar ese efecto es pintar esa franja, en dorado en este caso.

– Paso final, el barnizado.
Ya tenemos nuestras mazas decoradas y han pasado varias horas tras colocar las calcomanías, (nota que éstas, al secarse, se adaptan aún más a la superficie).

Es el momento de aplicar la capa final que protegerá nuestras calcomanías y las mazas frente a ralladuras y otros elementos.

De nuevo utilizo barniz 2k, o también llamado de dos componentes, es el mismo que se usa en el barnizado de coches, motos, cascos etc. La ventaja principal de este barniz es que es muy resistente, dado que seca mediante su catalizador, no hay pérdida de volumen tras el secado, lo que permite un efecto muy brillante y resalta los colores.
Este es el barniz que usaré:

En este caso, este barniz no requiere de diluyente, lo que es ideal ya que no hay que hacer proporciones para que el barniz salga más diluido por el aerógrafo.

Las proporciones son; 100 partes de barniz por 50 partes de catalizador, es decir; el catalizador siempre es la mitad del barniz que vamos a usar.
Luego se añade a la mezcla un par de gotas de aditivo anti siliconas para evitar el defecto comúnmente llamado siliconas y que son la formación de cráteres en la superficie.

Empezamos aplicando tan sólo una capa fina de barniz, a modo de preparación para la próxima capa, y dejamos secar esta capa fina durante 5 minutos.

Transcurridos los 5 minutos, es el momento de aplicar una capa más gruesa, centrándonos en las distintas áreas y cargando bien de barniz pero sin llegar al chorretón.

Estos barnices tienen un gran poder adherente, por lo que no chorrean tan fácilmente, no obstante hay que tener buena iluminación para poder apreciar la cantidad de barniz que estamos aplicando.

Tras aplicar la capa de barniz, dejamos secar las mazas durante 24 horas, en mi caso, las he colocado dentro de una caja de cartón para evitar que cayera alguna partícula de polvo.

Si estuviéramos barnizando una maqueta o algún elemento que no requiere de manipulación constante, con una capa de barniz sería suficiente.

En este caso, al tratarse de unas mazas de gimnasia rítmica, decidí aplicar otra mano de barniz transcurridas 24 horas desde la capa anterior.

De esta forma nos aseguramos que la protección será máxima y que las mazas tendrán una larga vida, y si se tratan de forma correcta (uso sólo en tapiz) durarán toda la vida.

El peso creo que era algo fundamental, técnicamente no sé cuáles son los requisitos por la FIG, pero las mazas usadas en esta guía están homologadas (Amaya 41cm conectables) cuyo peso era de 152 gramos.

Actualmente tras el pintado, aplicación de calcomanías y el barnizado, las mazas han aumentado hasta los 158 gramos, tan sólo 6 gramos de diferencia.

El logotipo de la marca sigue estando visible, y a pesar de las capas gruesas de barniz, siguen teniendo el relieve de las letras.

Por otro lado, a pesar de que el barniz es muy brillante, decidí no hacer el proceso de lijado/pulido posterior, por lo que sorprendentemente, al menos a mi tacto, no deslizan y presentan un buen agarre.

Guillem